1955 – 16 de junio – 2015

1955 – 16 de junio – 2015

Mediodía del jueves 16 de setiembre de 1955, son las 12:40 hs.
Para los habituales transeúntes, oficinistas y trabajadores porteños parece un mediodía más. Sin embrago algo va a cambiar irremediablemente el curso de la historia argentina. Desde allí ya no habrá retroceso ni vuelta atrás.
Ese mediodía comenzaba el primero y más brutal ataque cometido por las fuerzas armadas de un país sudamericano en contra de sus propios compatriotas, simples ciudadanos al fin, que con sus impuestos pagan los aviones y esas mismas bombas y metralla que, ante su estupor caen impiadosamente sobre ellos.
Al finalizar esa jornada, (de la cual se cumplen 60 años), que deja un saldo de 355 muertos civiles, inocentes y desarmados, y varios centenares de heridos, el Presidente Gral. Juan Perón diría: “Lo más indignante es que hayan tirado a mansalva contra el pueblo (…) Es indudable que pasarán los tiempos, pero la Historia no perdonará jamás semejante sacrilegio.”
Efectivamente, la memoria colectiva de nuestro Pueblo jamás perdonará estos sucesos; que serían apenas el preludio de lo que se concretaría precisamente 3 meses después, el 16 de setiembre de 1955, con el inicio de la autodenominada “revolución libertadora”, en verdad la fusiladora; dictadura que derroca al gobierno constitucional instaurando años de represión, persecución, proscripción, torturas y fusilamientos.
En 1955, (tal como en 1930, en 1966 y en 1976), una vez más gana la brutalidad contra la institucionalidad; la barbarie contra la razón; la represión y la reacción en contra de los legítimos intereses del Pueblo y de la Patria.
Para esto, como siempre fue imprescindible contar con el apoyo de minoritarios sectores sociales medio-altos; los cipayos siempre emparentados con la rancia oligarquía agro-económica, la iglesia, cierta intelectualidad acomodada, la simpatía y el soporte logístico brindado por los EEUU y Gran Bretaña, el corrosivo e incesante desgaste psicológico que emanaba desde la “prensa independiente”, y la activa participación de grupos civiles provenientes de otras fuerzas políticas, aliadas, claro, a los intereses antipopulares y antidemocráticos.
El ejercicio de la Memoria y la Verdad es la herramienta del Pueblo para alcanzar la Justicia, para que nunca más se vulneren los Derechos Humanos.
Desde ADAI, como docentes que somos, nos resulta imprescindible dar testimonio y manifestar nuestro dolor y repudio ante estos lamentables hechos de nuestra Historia.
No olvidamos.
Comisión Directiva de ADAI