1º de mayo Día Internacional del Trabajador

 

1º de mayo de 2015 – Día Internacional del Trabajador (en conmemoración de los Mártires de Chicago, 1887)

August Spies dijo al juez Gary: “Si Ud. cree que ahorcándonos puede eliminar al movimiento obrero, el movimiento del cual millones de pisoteados, millones que trabajan duramente y pasan necesidades y miserias esperan la salvación, si esa es su opinión, entonces ahórquenos. Así aplastará una chispa, pero acá y allá, detrás de Ud. y frente a Ud. y a sus costados, en todas partes se encienden llamas. Es un fuego subterráneo. Y Ud. no podrá apagarlo”.

El nueve de octubre de 1887 se dictó la sentencia de muerte para Albert Parsons, August Spies, Adolph Fischer y Georg Engel, condenándolos a morir en la horca. Louis Linng, se habría “suicidado” antes en su propia celda.

El 11 de noviembre de 1887, los cuatro anarquistas condenados a muerte subían al cadalso, y se convertían en mártires y símbolo de la lucha por el trabajo digno. Más de medio millón de personas asistieron al cortejo fúnebre.

Esta breve crónica intenta ejercitar la memoria y rendir homenaje a los “Mártires de Chicago”, quienes con su lucha en pos de la jornada laboral de 8 horas fueron los precursores del movimiento obrero organizado de todo el mundo.
Ciertamente, aquel alegato no fue en vano.
Desde entonces, “en todas partes se encienden llamas”. Ese “fuego subterráneo” se propaga y nadie puede apagarlo.

Desde ADAI recordamos a quienes derramaron su sangre, pagando con su vida en defensa de los legítimos intereses de los trabajadores y, muy especialmente, a nuestros propios mártires:
– los 1500 peones rurales fusilados por el ejército argentino en la Patagonia de 1922 bajo un gobierno democrático;
– los 700 trabajadores asesinados en las calles porteñas con balas de la Policía Federal y de la “Liga Patriótica” en 1919, durante el mismo gobierno, durante la llamada “Semana trágica”;
– o, más cerca en el tiempo, recordamos al compañero docente Carlos Fuentealba, asesinado el 4 de abril de 2007 por la policía neuquina, bajo la responsabilidad del entonces gobernador Sobisch.

Compañeros y compañeras: Seguimos encendiendo llamas que nadie puede apagar.

Comisión Directiva