8 de Marzo: Paro Internacional de Mujeres

Por qué paramos
Este 8 de marzo las mujeres de todo el mundo paramos para frenar la violencia de género en todas sus formas, como docentes universitarias nos sumamos exigiendo a los gobiernos que se comprometan y actúen para resolver los problemas que nos afectan. En una suerte de “internacional feminista”, construimos esta medida de forma solidaria, horizontal, desde la diversidad de nuestras organizaciones y tradiciones políticas y reivindicamos la potencia política del paro como símbolo de nuestra decisión de “detener el tiempo” y “ponernos de pie”, frente a un mundo signado por la intolerancia, la misoginia y el poder del mercado.
En nuestro país, al igual que en muchos de los países de América Latina, atravesamos una fase de restauración conservadora de manos del gobierno que encabeza Mauricio Macri. Un gobierno de inocultable impronta tecnocrática y gerencial, que expresa los intereses de las corporaciones económicas y los sectores más reaccionarios de nuestro país. Un gobierno cuyo norte es el ajuste y la exclusión y al que no le tiembla la mano a la hora de conculcar derechos y de intentar disciplinar a los sectores populares. En este contexto, las mujeres sufrimos con mayor impacto el deterioro de nuestros salarios, que son inferiores a los de los hombres, así como el golpe que significan las medidas antipopulares del macrismo en nuestras realidades cotidianas.
Así, los despidos en el sector público y privado, los tarifazos, el desmantelamiento de programas sociales y educativos, el arreglo con los buitres y reentrada en la espiral del endeudamiento externo, el ataque a las instituciones laborales y a las políticas de memoria, verdad y justicia, son sólo algunas muestras de las políticas de revanchismo implementadas para restaurar los privilegios de los sectores dominantes. Desempleo, miedo, represión y estigmatización, ya sea por pertenencia política o militancia sindical, y un amplio manto de protección mediática son las herramientas con las que cuenta el macrismo para tratar de obtener un pseudo consenso a sus políticas neoliberales.
Vemos con preocupación el recrudecimiento de la intolerancia y la violencia. En lo que va del año, un promedio de una mujer cada 18 horas fue asesinada en nuestro país, mientras se recorta el presupuesto del Consejo Nacional de las Mujeres.
Sabemos que con el feroz ataque a la educación pública, las mujeres, que somos más del 50% de la planta estudiantil y docente y también en ciencia y tecnología, vamos a ser más afectadas en nuestras posibilidades de estudio y trabajo. Sabemos que cuando se achica el Estado crece la desigualdad, que cuando hay crisis las mujeres nos llevamos la peor parte. Que Milagro Sala está presa por luchar, por ser india y por ser mujer. Que la persecución judicial a Cristina Kirchner, que se suma a los permanentes ataques mediáticos que recibió por su condición de mujer durante su presidencia, busca cerrar y borrar de la memoria la experiencia histórica de 12 años de avance popular.
Sin embargo, a diferencia de los ’90, hoy estamos en un piso mucho más alto desde el cual organizar la resistencia y la persistencia de nuestras reivindicaciones democráticas. Los avances de los últimos años nos colocan ante un horizonte de ampliación de derechos que no vamos a resignar fácilmente y nos encuentran con organizaciones mucho más fuertes para enfrentar esta nueva oleada de la derecha en el poder. Nuestros sindicatos están fortalecidos, movilizados y la demanda por la igualdad de género crece hacia dentro y hacia afuera. Las mujeres sindicalizadas somos muchas y reivindicamos la organización sindical como ámbito de construcción de la potencia colectiva que nos permite luchar por la igualdad. Militamos junto al movimiento de mujeres, en defensa de las conquistas y los derechos adquiridos, organizadas para fortalecer la unidad del campo popular y seguir avanzando en nuestra agenda de reivindicaciones.
Desde nuestro lugar de trabajadoras docentes de las universidades nacionales este 8 de marzo nos adherimos al Paro Internacional de Mujeres y por ello exigimos:
-paritarias libres y sin techo y respeto a las convenciones colectivas de trabajo, a la libertad y a los derechos sindicales;
-el cese de los despidos en el sector público y privado y reincorporación de los despedidos;
-el cumplimiento del cupo laboral trans;
-Sostenimiento y aumento de los presupuestos para la universidad, la ciencia y la tecnología;
-Inmediata libertad a Milagro Sala y a los presos políticos. Decimos no a la criminalización de la protesta social.
Queremos vivir en una sociedad igualitaria y con justicia social, por eso peleamos y trabajamos por:
-la distribución igualitaria de las tareas de cuidado y la reforma de las leyes laborales incorporando licencias que distribuyan equitativamente las responsabilidades familiares y la licencia por violencia de género;
-la igualdad salarial, el trabajo digno y la eliminación de barreras, “techos de cristal” y “pisos pegajosos” para las mujeres, especialmente en el ámbito académico;
-el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos;
-una sociedad libre de violencia, incluyendo los ámbitos de trabajo y las organizaciones sociales y sindicales.
Decimos basta a la violencia patriarcal y le exigimos al Estado el cumplimiento de la Ley 26.485.
Denunciamos al Poder Judicial que revictimiza a las mujeres que se atreven a denunciar y a los medios que reproducen estereotipos de género.
Nos pronunciamos en contra de la destrucción del sistema previsional público y contra la suba de la edad jubilatoria para las mujeres.

La medida
El próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, convocamos a adherir al Paro Internacional convocado por el movimiento de mujeres. El Plenario de Secretarios Generales de CONADU resolvió disponer el cese de tareas a partir de las 13hs, para el día 8 de marzo y se notificará al Ministerio de Trabajo para darle cobertura gremial a las y los docentes que se sumen a la medida. Se insta a las asociaciones de base a sumarse a las movilizaciones en cada una de las localidades y en el área metropolitana se convoca a participar en la columna intersindical CTA T – CGT- CTA A de la marcha que llegará a Plaza de Mayo en la Ciudad de Buenos Aires.

Modalidades
Promovemos distintas formas de adhesión y también formas creativas que nos permitan instalar el tema e intercambiar con los compañerxs en los lugares de trabajo y en la comunidad. Cese de tareas, asambleas, volanteadas, radios abiertas, pronunciamientos de los consejos directivos, ruidazos, son sólo algunas de las expresiones que puede asumir el Paro, con el objetivo de visibilizar las demandas del movimiento de mujeres y las cuestiones específicas del trabajo académico que generan desigualdad dentro de la universidad y del sistema científico tecnológico. Instamos a articular acciones con los estudiantes, con otros sindicatos y con organizaciones sociales. Las invitamos a sumarse junto a sus afiliadas a la campaña a través de las redes sociales de Conadu, sacándose una foto con el cartel de #YoParo por y expresando sus razones para parar.