Apertura del II Seminario Latinoamericano de Educación Superior IEC-CONADU / CLACSO: “La universidad latinoamericana: claves para una reforma democrática”

Carlos De Feo, Secretario General de CONADU; Hugo Yasky, Secretario General de la CTA y Presidente de la Regional de Internacional de la Educación para América Latina; Carolina Mera, CLACSO; Alberto Dibbern, Secretario de Políticas Universitarias; participaron de la apertura del del II Seminario Latinoamericano de Educación Superior IEC-CONADU / CLACSO: “La universidad latinoamericana: claves para una reforma democrática”.

 

En la apertura del II Seminario, los disertantes coincidieron en la necesidad de continuar profundizando el desarrollo de una universidad pública masiva y de calidad. Carlos De Feo expresó que el proceso que se abre con las políticas que tienden a la inclusión y soberanía han dado, a su vez, un gran impulso a la mejora salarial y presupuestaria en la universidad. Al respecto, señaló que la finalidad de estos encuentros es abordar la problemática universitaria desde una discusión teórica e ideológica que acompañe dichos procesos.

 

Carolina Mera planteó que desde CLACSO consideran a la educación como un bien público y, en consecuencia, desarrollan acciones y programas tendientes a la inclusión latinoamericana. Destacó, además, la importancia de la construcción de un pensamiento Sur – Sur para trabajar desde América Latina la relación con el Norte, y dijo que “tenemos alianzas regionales que nos permiten avanzar en ese sentido”.

 

Para Hugo Yasky la IEAL responde a la necesidad de que organizaciones representativas de los trabajadores de la educación tuvieran, en América Latina, una instancia para construir un frente capaz de expresar las luchas y pensamientos de los trabajadores en el continente.

 

A diferencia de la década del `70 cuando las luchas eran imaginadas dentro de las fronteras nacionales y la integración era el punto de llegada luego de la liberación nacional, hoy para Yasky la integración latinoamericana es una prioridad. Y los gobiernos de la región representan un punto de ruptura con la gobernabilidad planteada desde el Consenso de Washington y sus alcances, debido a que incorporan las agendas sociales y la integración desde los intereses de los Estados nacionales.

 

El modelo de bilateralismo con Estados Unidos, de desigualdad y asimetría, no ofrece ninguna alternativa para nuestros pueblos”, sentenció Yasky al tiempo que manifestó que “no hay proceso de integración popular si no es en el marco de una disputa de la educación como derecho social. No hay inclusión sin masividad”.

 

Hacia el final de la apertura, Alberto Dibbern señaló que desde el 2003 el gobierno pasó de la declamación a los hechos, en política educativa, y esto permitió tanto en el Ministerio de Educación de la Nación, como en la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), establecer y desarrollar políticas que permitan cambiar el rumbo de la educación superior en Argentina.

 

Entre estas políticas resaltó el financiamiento por parte del Estado, la concepción de la educación como bien público y derecho social, junto al diálogo con la comunidad universitaria. Los resultados de ello son el paso de un indicador del 0,4% del PBI destinado a la educación, a uno superior al 1% en la actualidad; la recomposición salarial; la reapertura de las mesas de negociación; el nuevo régimen jubilatorio; y la recomposición del presupuesto de las universidades nacionales.

 

Además, mientras en el 2003 1.800 Millones de pesos eran destinados a las universidades nacionales, ese presupuesto pasó a 17.300 Millones en el 2011. Sin embargo, para Dibbern es necesaria una inclusión con calidad, que hoy es atendida a través de la implementación de los programas de becas y la expansión territorial de las universidades a través de, por ejemplo, la creación de casas de estudio en Tierra del Fuego, Río Negro y el conurbano bonaerense.