Decimos NO al autoritarismo y la represión

La muerte de Santiago Maldonado en el medio de un operativo represivo de la Gendarmería
Nacional y el asesinato reciente del joven Rafael Nahuel en otro operativo del “grupo Albatros”
son indicadores escandalosos de una planificada política represiva, ilegal y antidemocrática del
gobierno nacional. No son muertes aisladas. Son tristes corolarios de la misma lógica que
mantiene presa a Milagro Sala y actualiza la figura del “preso político” en la Argentina.
El asesinato, la persecución política y la represión no pueden ser consideradas excepcionales
después de escuchar las declaraciones de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y de la
vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti. Entramado en esas declaraciones hay un discurso y
una doctrina: la que le da luz verde a las fuerzas de “seguridad” para convertirse en “fuerzas
represivas”, la doctrina que arma soldados para disparar sobre sus compatriotas, la doctrina que
necesita del “enemigo interno” para reprimir cualquier revuelta social y cualquier resistencia a los
planes de ajuste económico, endeudamiento internacional y saqueo de los recursos públicos.
Ya tuvimos demasiado de ese tipo de doctrina y mucha sangre corrió con la justificación de la
“seguridad”. Tenemos memoria.
La Asociación de Docentes, Artistas e Investigadores de la UNA (ADAI) se conmueve por otro joven
argentino muerto en el medio de una represión, repudia el accionar de las fuerzas de seguridad, y
denuncia la complicidad del gobierno y el aparato estatal en estos acontecimientos.
La renuncia de la Ministra de Seguridad sería –al menos- un gesto político de cierto respeto por los
valores democráticos de la Nación Argentina; y el reconocimiento del exceso autoritario en el que
puede caer un gobierno elegido por el voto popular.

ADAI
Comisión Directiva
29/11/2017